EMVA

Asociación de Editores de Música de la Comunidad Valenciana


Canción de redención para Pere Andrés

Pepe andrés

Si alguna vez la música pop valenciana tuvo un alma libre y rebelde, ese fue el alma de Pere Andrés. Desde principios de los 80 hasta el pasado viernes dos de septiembre, Pere hizo de la vida, poesía maldita transcrita en canción de paz, amor y libertad.

Todo empezó con sus primeros coletazos punk-funk y su primera banda Press donde compartía local de ensayo con su primer socio artístico, Sergio Monleón, Jah Macetas. De esa colaboración nació un nuevo estilo dentro del reggae que cimentaría las bases del Roots Latino en español sobre el que después se ha levantado todo un nuevo genero mestizo y de fusión. “Una semilla” (1987) “Toda una vida” (1991) sólo dos discos que marcaron toda una época y a una generación que vivía la vida como si se acabara pronto, lo que se llamó después “movida valenciana”. En 1992 fundó una nueva banda, Ras la Tribu, que ahondaba en esa nueva fómula latino-jamaicana que abría nuevas vías mestizas en el pop-rock mestizo con Mano Negra, Seguridad Social, etc.

La etapa con RCA Ariola y Ras la tribu es efímera y en el 95 emprende un nuevo rumbo en su carrera hacia algo inhóspito y arriesgado que hasta entoces ningún artista había explorado, se rebautizó como El Rumbero Jamaicano y acarició el flamenco con roots jamaicanos. De su reencuentro con Sergio Monleón en el 97 publican “Clásicos del Reggae. Vol. 1” y coproduce junto a Nando Dominguez “Tempestades”, ábum inédito en el que toma las riendas como autor y poeta marino.

En el cambio de siglo publicó su “Alma Rebelde” versión de Marley, su padre artístico y espiritual y “Nueva canción de libertad” en homenaje al mito en el XX aniversario de su muerte (Acció Karme 2001). El mismo año giró con The Wailers y actuó con Mad Profesor. En la última década trabajó con la nueva generación y se entregó en cuidar y alimentar esa cepa que sembró y germinó en su imaginación hace veinte años y que tanto ha dado de si.

Su último trabajo, otra vez de vuelta con Jah Macetas, “María” es su testamento artístico y quizás un álbum magistral donde queda registrado toda esa mezcla valiente y arriesgada entre el tormento y el abismo, entre el flamenco y el reggae, entre el lado salvaje y esa poderosa voz sensual que nos envolvía. De su trágico final me reservo, porque ese fue el destino que libremente escogió, quizás “…buscando una canción de libertad y de redención”.

Bon viatge Pere, pau i amor.

Juan Carlos de la Rubia

Enviado el Miércoles 7 de Septiembre de 2011

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